En la familia salesiana consideramos nuestras instituciones como: un lugar privilegiado que ofrece la educación integral de la persona conforme a una visión humana y cristiana de la vida; siguiendo el estilo, el espíritu, el método y la experiencia educativa de Don Bosco y madre Mazzarello. Un espacio educativo: católico, abierto a todos, sobre todo a los más pobres y necesitados. Eficiente y cualificado. Inspirado en los valores del Evangelio. Portador del espíritu y pedagogía de Don Bosco. Con proyección social. Popular. En diálogo con la realidad multicultural y multirreligiosa del contexto actual.